Recientemente, finaliza TERMATALIA 2007 en Ourense, Galicia, España. Entre otros, se destacó el tratamiento del tema AGUA DE MAR y sus PROPIEDADES CURATIVAS.La idea de utilizar las propiedades del agua de mar para restablecer la salud humana es tan vieja como la medicina. La Talasoterapia -término griego "Thalasa" = MAR- es una técnica de tratamiento que combina los baños de agua marina (hidroterapia), el clima marino (aeroterapia) y la radiación solar (helioterapia) aportando beneficios a los individuos sanos y enfermos.
El mar es la principal reserva de agua y minerales de la Tierra.
Contiene más de 75 elementos simples, todos ellos identificados como necesarios para el buen funcionamiento del metabolismo humano. El más abundante es el sodio, responsable del sabor salado del mar, que también se encuentra presente en nuestro cuerpo.
Los primeros seres vivos surgieron en el mar, quizá porque en él se encuentran todos los elementos necesarios para la vida. Entre estos elementos destacan especialmente algunos minerales que nuestro cuerpo puede absorber -en una pequeña proporción- a través de la piel, como: el potasio, que junto con el sodio, regula la cantidad de agua en las células y los tejidos, y es imprescindible para mantener el tono cardiaco y muscular; el calcio, que contribuye en la formación de los huesos e interviene en otras funciones, como la contracción muscular o la coagulación de la sangre; el magnesio, cuyo metabolismo está ligado al del calcio, ya que regula su equilibrio; el azufre, útil contra el reumatismo y para fortalecer los huesos y los tendones; el silicio, que forma parte de los huesos, las uñas y el pelo, y actúa sobre el sistema inmunitario, y el yodo, que es el elemento más específico del agua de mar. El yodo actúa principalmente sobre la glándula tiroides, que es la que regula el metabolismo de nuestro organismo y ejerce un efecto desinfectante a nivel de la piel.
Las masas de agua son excelentes reguladores de temperatura. Ésta es una de las razones por lo que las curas marinas son eficaces en las afecciones reumáticas, muy sensibles a los cambios de temperatura.
El aire del mar, además, es rico en iones negativos, unas partículas cargadas energéticamente que, al contrario de los positivos, tienen un efecto beneficioso sobre el organismo: relajan y favorecen la producción de serotonina, un neurotransmisor cerebral cuya liberación produce sensación de bienestar. A menos de 100 metros del mar la cantidad de iones negativos que hay en el aire es de 50.000 por metro cúbico, una cifra alta si tenemos en cuenta que en las ciudades no suele pasar de 500.
El aire del mar también actúa como un auténtico aerosol, enviando gran cantidad de micropartículas a la atmósfera. Son pequeñas gotas de 20 a 100 micras cargadas de oligoelementos que absorbemos rápidamente a través de los alveolos pulmonares. Asimismo, el mar es un productor de ozono natural, un agente que purifica el aire gracias a sus propiedades antisépticas.
Por otro lado, la presión atmosférica es máxima al nivel del mar y la cantidad de oxígeno mayor, lo que se traduce en una oxigenación más activa del organismo, que tiene una acción sedativa y ralentiza el ritmo respiratorio. Este efecto ayuda a recuperarse y a reemprender la actividad tras un periodo de sedentarismo o convalecencia de alguna enfermedad.
Nadar es uno de los ejercicios más saludables, y practicarlo en el mar multiplica sus beneficios. De entrada, la simple inmersión en el agua a un metro treinta de profundidad permite obtener un equilibrio entre la presión interna corporal y la presión externa ejercida por el agua de mar, lo que se traduce en varios efectos muy positivos:
1. Mejora la capacidad respiratoria
2. Favorece la eliminación de toxinas
3. Activa la circulación
4. Beneficia al corazón
5. Mejora la movilidad y la fuerza muscular
6. Fortalece los huesos
El cuerpo es en un 65% agua que en su mayoría tiene una composición mineral prácticamente idéntica a la del mar. Esta composición es la que permite que las células puedan desarrollar sus funciones en las mejores condiciones. El mismo líquido que acogió el nacimiento de la vida en la Tierra está, pues, presente en el interior del cuerpo humano. Tanto es así que el agua de mar, convenientemente filtrada, es un suero fisiológico natural. Los aproximadamente 5 litros de sangre que fluyen constantemente por nuestro cuerpo son una prueba evidente de la presencia de agua (es agua pura en un 78%). Sin embargo, hay otros 45 litros que se distribuyen en los tejidos, dentro y fuera de las células. Esta agua es el medio que sirve de soporte a la vida celular.La creación de centros de talasoterapia en las proximidades de las costas ha permitido poner de relieve al mar como lugar de tratamiento permanente cuando la temperatura ambiental no permita disfrutar del agua y el clima marino.
Fuente: Orígenes y Fundamentos de la Talasoterapia, Maribel Rocha Ortíz.
Comentarios
Publicar un comentario
Hola! Es muy importante tu comentario. Por favor, ten en cuenta que se moderarán los comentarios ofensivos, o que contengan injurias a terceros desde usuarios anónimos.
Muchas gracias por compartir tus ideas.