Cine Arte Auditorium
Octubre 2021
16 y 18:30 horas
Estrenos exclusivos
Domingo 3
Martín Eden
Dirección: Pietro Marcello.
Origen: Italia /Francia /Alemania
Año: 2019
Elenco: Luca Marinelli, Jessica Cressy y Vincenzo Nemolato.
Guion: Maurizio Braucci y Pietro Marcello, basado en la novela de Jack London.
Música: Paolo Marzocchi, Marco Messina y Sacha Ricci.
Fotografía: Alessandro Abate y Francesco Di Giacomo.
Edición: Fabrizio Federico y Aline Hervé.
Distribuidora: Zeta Films.
Duración: 129 minutos.
Apta para mayores de 13 años.
Premios 2020:
Premios del Cine Europeo: Nominada a Mejor film, dirección, actor y guion.
Asociación de Críticos de Los Ángeles: Nominada a Mejor película extranjera
Premios Gotham: Nominada a Mejor película internacional.
Premios 2019:
Festival de Venecia: Mejor actor (Luca Marinelli).
Festival de Sevilla: Giraldillo de Oro (mejor película)
Premio David di Donatello: Mejor guion adaptado. 11 nominaciones
Domingo 10
J'Acusse - El affair Dreyfuss
Dirección: Roman Polanski.
Origen: Francia
Año: 2019
Guion: Roman Polanski y Robert Harris, sobre la novela de Robert Harris.
Elenco: Jean Dujardin, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Grégory Gadebois, Hervé Pierre, Wladimir Yordanoff, Didier Sandre, Melvil Poupaud, Eric Ruf y Mathieu Amalric.
Fotografía: Pawel Edelman.
Distribuidora: CDI Films.
Duración: 131 minutos.
Apta para mayores de 13 años.
Domingo 17
A puertas cerradas
Dirección: Costa-Gavras.
Título original: Adults in the Room
Origen: Francia /Grecia
Año: 2019
Guion: Yanis Varoufakis y Costa-Gavras.
Elenco: Christos Loulis, Alexandros Bourdoumis, Ulrich Tukur, Josiane Pinson, Valeria Golino, Daan Schuurmans y Christos Stergioglou.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Giorgos Arvanitis.
Edición: Lambis Haralambidis.
Distribuidora: CDI Films.
Duración: 127 minutos.
Apta para todo público
Domingo 24
Cicatrices
Dirección: Miroslav Terzic.
Título original: Savovi / Stitches
Origen: Serbia
Año: 2019
Guion: Elma Tataragic.
Elenco: Snezana Bogdanovic, Marko Bacovic, Jovana Stojiljkovic, Vesna Trivalic, Dragana Varagic y Pavle Cemerikic.
Música: Aleksandra Kovac.
Fotografía: Damjan Radovanovic.
Distribuidora: Mirada.
Duración: 98 minutos.
Apta para mayores de 13 años.
Domingo 31
La audición
Dirección: Ina Weisse.
Título original: Das Vorspiel
Origen: Alemania /Francia
Año: 2019
Elenco: Nina Hoss, Ilja Monti, Abkarian Philippe, Jens Albinus y Serafin Mishiev.
Guion: Daphne Charizani e Ina Weisse.
Fotografía: Judith Kaufmann.
Edición: Hansj%F6rg Wei%DFbrich.
Distribuidora: Zeta Films.
Apta para mayores de 13 años.
Teatro Auditorium
Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos 2280
Mar del Plata
Reseñas:
Martín Eden (2019)
Esta notable película del director de La boca del lobo (La bocca del lupo) y Bella y perdida (Bella e perduta) llega finalmente a los cines de Argentina luego de su estreno mundial en la Competencia Oficial de la Mostra de Venecia 2019 (donde Luca Marinelli obtuvo la Copa Volpi al Mejor Actor) y de ganar la competencia Platform en Toronto, entre varias otras distinciones. Basada en la novela más autobiográfica de Jack London, Martin Eden es una película amplia, que presenta la sociedad europea de todo un siglo atravesando épocas sin especificar. Gran personaje literario y cinematográfico, el protagonista es un marinero de Nápoles que, por circunstancias casuales, es aceptado por una familia de la alta burguesía. Inmediatamente él y Elena, la hija de la casa, se enamoran y él queda fascinado por ese mundo privilegiado que le da acceso a la literatura. Ya tiene todo decidido: será un escritor y así podrá casarse con ella y ser aceptado en ese medio. El camino de Martin no es fácil, teniendo en cuenta que es proletario e iletrado y la sociedad no lo ayuda. Un inconformista, el hombre arremete contra toda forma institucional, partidos políticos, grupos literarios, ganándose sólo enemigos.
Marcello (La boca del lobo / La bocca del lupo, Bella y perdida /Bella e perduta y las posteriores Per Lucio y Futura) trabaja un fluir temporal sin indicaciones, sin datos temporales, con una imagen y color intencionalmente antiguos: varias veces se habla de una guerra, sin especificar a cuál se refiere; la familia Orsini, aristocrática, parece fijada en el siglo XIX, salida de un film de Luchino Visconti, con su estética aristocrática, mientras la de Martin podría estar en uno del Roberto Rossellini neorrealista. Por otro lado, la enorme riqueza de recursos también remite a distintos momentos temporales: músicas de diversas épocas, registros en blanco y negro de una Italia destruida, barcos carabela del siglo XIX y bombarderos de la Segunda Guerra Mundial, esas imágenes desconciertan al tiempo que abren las posibilidades interpretativas. Marcello ya había utilizado material de archivo también en Bocca di lupo para evocar una época de la historia de Italia.
Personaje contradictorio, como tantos artistas de fuste, Martin esgrime su rebelión y su individualismo como una bandera, que lo llevará tras una transformación tanto intelectual como física (gran composición de Luca Marinelli) a la postura extrema propia de los vencedores, cínica y desdeñosa. Una película que abre la reflexión y nunca la cierra sobre el poder de la cultura, de las clases sociales, la esencia del socialismo, del individualismo y tantos temas de nuestra época. Josefina Sartora 03/08/2021 Otros Cines.
J'Acusse - El affair Dreyfuss
Desde su estreno en la Mostra de Venecia 2019 (donde obtuvo cuatro distinciones y generó un debate público con la presidenta del jurado oficial, Lucrecia Martel), la más reciente película del director de El cuchillo bajo el agua, Repulsión, El bebé de Rosemary, Barrio Chino y El pianista no paró de recibir galardones (incluidos tres premios César) y de provocar fuertes controversias, más por la situación personal del cineasta polaco que por las características de este muy valioso film.
Hay dos directores de renombre y trayectoria sobre los que se ha vuelto particularmente problemático escribir desde la irrupción del movimiento #MeToo. Uno es Woody Allen, sobre quien pesan varias denuncias de su hija por abuso sexual y ahora es casi un paria para sus otrora fanáticos (basta con leer los comentarios en aquellas notas que reseñaron su autobiografía). El otro es Roman Polanski, condenado por una violación a una menor en 1977 y desde entonces exiliado fuera de Estados Unidos. Un delito que, sin embargo, no impidió que se alzara con una Palma de Oro y hasta con un Oscar a Mejor Director por El pianista, hace menos de veinte años.
Boicoteada en su estreno en Francia y reconocida -no sin polémica- con el Gran Premio del Jurado en el último Festival de Venecia, J'accuse debe su nombre a una famosa carta abierta escrita por el intelectual Émile Zola publicada en el periódico L'Aurore en 1898. Texto modélico de la argumentación escrita, allí denunciaba lo ocurrido con el capitán Alfred Dreyfus, un militar de origen judío acusado de espionaje y condenado a prisión en una remota isla de la Guyana Francesa. Fue un hecho que conmocionó a la opinión pública de entonces pero que, con el correr de los años, cuando se comprobó que Dreyfus era inocente y todo se había tratado de una maniobra jurídico-política con una fuerte impronta antisemita adquirió una significación opuesta.
Que la última película de Polanski aborde uno de los hechos de manipulación más bochornos de la historia moderna de Francia, uno de los puntos más bajos de la Justicia gala, no hace más que habilitar un potencial paralelismo entre sus circunstancias personales y la del relato. Es, pues, un nuevo capítulo en la eterna discusión sobre si es posible separar la obra del artista. ¿Acaso Polanski encuentra en Dreyfus un alter ego histórico? ¿Es el director víctima de una persecución? La película, ambigua, atrapante, tensa e incómoda, no otorga respuestas definitivas. Ezequiel Boetti, 16/08/2021, Otros cines.
A puertas cerradas
Tras su estreno en el Festival de Venecia de 2019 llega a los cines de Argentina el regreso a la pantalla grande del mítico director griego. El director de Z, La confesión, Desaparecido y Amén vuelve al cine después de siete años con una película basada en el libro escrito por el ex ministro de finanzas griego Yanis Varoufakis durante la crisis de 2015. Allí narra las enormes dificultades que debió enfrentar cuando, con su país sumido en una crisis terminal muy similar a la de la Argentina en 2001, tuvo que negociar con la Unión Europea y con las élites locales un nuevo programa económico. Una batalla nada sencilla, en tanto para Costa-Gavras todos los funcionarios tienen un perfil más cercano al de los maquiavélicos villanos de James Bond que al de un político, por más intransigente que sea. Durante poco más de dos horas, A puertas cerradas sigue al funcionario en su largo derrotero por reuniones, congresos y entrevistas cada cual más difícil que la anterior y donde debe negociar arrinconado contra las cuerdas. Y el muchacho es un negociador salvaje, capaz de plantarse ante quien sea. Tanto que por momentos parece un asambleísta universitario y no un ministro de altísimo nivel de exposición.
Costa-Gavras sabe que filmar una película sobre una crisis económica y sus efectos políticos, con su por momentos inescrutable lenguaje técnico, debe ser digerible para no iniciados. Un desafío similar al de La gran apuesta. Si allí el inevitable didactismo se lograba exhibiendo en primer plano el artificio, con los propios protagonistas explicando a cámara qué estaba pasando, aquí se adopta una línea similar, solo que son los políticos hablando entre ellos. ¿Alguien puede creerse que un ministro le explique a la presidenta del FMI en qué consiste una economía heterodoxa? ¿Y qué le diga que los principales afectados son los ciudadanos?
El resultado es un film entretenido, de ritmo constante y cercano al thriller, pero también uno donde la denuncia, la voluntad de señalar culpables e inocentes y dividir el complejo sistema económico entre buenos y malos, tiene más peso que cualquier elemento dramático. Seguramente Varoufakis, pintado como héroe luchando contra todos haya quedado muy contento con la película. Ezequiel Boetti, 01/09/2021, Otros cines.
Cicatrices
Empecemos por el final. Justo antes de los créditos, la clásica placa negra con letras blancas asegura que, durante la guerra que terminó con la división de Yugoslavia hubo más de 500 niños que se cree, que fueron robados de los hospitales después de nacer dándolos por muertos en los registros oficiales y ante los padres. Padres que, en muchos casos descreídos de la versión oficial emprendieron búsquedas personales para dar con el paradero de sus hijos. Una de esas madres, Ana es una costurera que perdió a su hijo hace 18 años. Por su carácter silencioso y mirada por momentos pérdida, es evidente que el duelo no ha terminado. Por el contrario, la certeza de que está vivo es cada vez mayor. Aunque su marido le suplica que deje el pasado atrás y su hija le haga varios desplantes, Ana se acerca a una asociación dedicada a resolver este tipo de casos. Gracias a un contacto ingresan a las bases de datos oficiales y descubren no solo faltantes llamativos, sino también varios documentos con información contradictoria.
El segundo largometraje del realizador serbio Miroslav Terzic acompaña a esa mujer internamente rota pero que no da muestra alguna de desesperanza. Tan encerrada está en sí misma, tan presa de sus teorías y pensamientos, que por momentos la película se enclaustra con su protagonista imponiendo una distancia que se refuerza a través de un relato seco y en clave mayormente naturalista. Pero Cicatrices tampoco es un drama en estado puro porque, a medida que avanza el metraje empieza a surgir una obsesión de ella por quien podría ser su hijo. Cuánto hay de fabulación interna, cuánto de deseo oculto, y cuánto de realidad en esa teoría filial es una incógnita con la que el film juega en el último tercio, entregando un desenlace abierto y nada concluyente que evita las soluciones narrativas facilistas. Ezequiel Boetti, 25/08/2021, Otros cines.
La audición
Más allá del sesgo hanekeano a la hora de abordar cuestiones como la culpa y el castigo que deviene en un desenlace algo sádico, hay que decir que La audición trasciende los lugares comunes del género maestra-alumno de música para convertirse en una profunda e inteligente incursión en la psicología de sus personajes con una puesta en escena sólida, rigurosa y sin fisuras. En su segundo largometraje como directora después de The Architect, la reconocida intérprete Ina Weisse describe el universo personal de Anna Bronsky (la otra vez extraordinaria Nina Hoss, ganadora del premio a Mejor Actriz en el Competencia Oficial del Festival de San Sebastián 2019 por este trabajo), profesora de violín en un instituto de élite en Berlín.
Anna logra que Alexander, un chico sin técnica depurada, ingrese y empieza a prepararlo de forma minuciosa hasta lo obsesivo (patológico), al punto que empieza a descuidar la relación con su marido Philippe (Simon Abkarian) y su hijo Jonas (también un virtuoso intérprete de violín). Mientras mantiene un affaire con su colega Christian, quien además la insta a volver a dar conciertos en un quinteto, nuestra anti-heroína inicia un descenso a los peores infiernos personales con resultados inquietantes y desgarradores. Aunque el desenlace no está al nivel del resto de la propuesta, se trata de un valioso segundo paso de Weisse detrás de cámara y -por si todavía hacía falta- la ratificación del talento impar de la protagonista de varios films de Christian Petzold como Yella, Triángulo, Barbara y Ave Fénix, Queremos tanto a Nina Hoss. Diego Batlte 09/03/2021, otros cines.
Entradas en venta por Plateanet y dos horas antes de la función en la boletería del Teatro.
Aforo de 50% en los espacios del Auditorium.
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IG: @t.auditorium
YT: Teatro Auditorium

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