Mariana Romero Presenta "La Hora Mágica" en Espacio BUA


La Hora Mágica
Mariana V. Romero

Proyección Audiovisual + Muestra Fotográfica
+ Intervenciones y Experiencias Musicales

31 de julio de 2015
20:00 horas

Inauguración + Intervención Musical: Muca

Sábado 1° de agosto
17:00 Proyección + Muestra abierta durante toda la tarde.

Domingo 2 de agosto
17:00 Proyección + Club del Dibujo
Invitan a dibujar en una experiencia audiovisual.

Lunes 3 de agosto
20:00 Cierre de la Muestra + Improvisación en vivo.

Evento Abierto y Gratuito.

Espacio Bua
3 de Febrero 2851
Mar del Plata

Prólogo de Obra:
Toda fotografía publica un momento, y no hay un solo momento que no postule una síntesis de la eternidad.

Esta muestra audiovisual busca salvar un canon. Es un arca de nuestra cultura que, al ser filmada, es quitada del tiempo y desnuda su naturaleza momentánea. No de otra cosa que de presente y de momentos se compone nuestra manera de existir. Nuestra pobre idea de lo eterno es una larga cadena hecha del mismo instante. No podemos abarcar más que eso.

Un título como el de esta obra, entonces, no es gratuito: lo vemos buscar refugio en la experiencia infantil para escapar del preciso tiempo del adulto. La Hora Mágica contrapone, a la idea capitalista del horario, la magia, ya no como simple adjetivo, sino como verbo.

Nuestra vida occidental abusa de la fragmentación en calendarios y relojes. Esta obra recupera la experiencia del momento. Las imágenes de La Hora Mágica se filmaron a lo largo de un año y medio, con una particularidad: todas las imágenes fueron registradas en un momento del día donde la luz nos conmueve como en el campo o sobre la pared de un almacén abandonado. Es decir: sin tiempo.

La autora juega con el tiempo como si fuera una muñeca rusa. Su trabajo abarca un año y medio. Transformó ese lapso en cuatro horas. Esas cuatro horas hablan de una única experiencia: el momento. Romero filmó autos, ramas, árboles, tejados, juguetes, plantas, cielos, hormigas, carteles, una muñeca colgada de un árbol, perros ladrando.
Como la realidad, su lista es asimétrica e impar. Como Dios, es arbitraria. Y como postulación fragmentaria de la realidad, es también infinita. Pero no infinita como sinónimo de indefinido o innumerable, sino como una serie sin principio ni fin. La autora registró, durante el año y medio dicho, cosas frente a las cuales estamos ya ciegos. Pero lo hizo en las horas mágicas, para que veamos.

En el cuento El fin, Borges escribe: “Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música”. Con un proyecto que propone la experiencia de la observación, y no “nombrar-lo-que-vemos”, Mariana Romero nos ayuda a traducir ese lenguaje.
León Romero

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