¿Cuál es el Futuro de Nuestras Valijas?

A la hora de viajar en avión, además de llegar con suficiente anticipación al aeropuerto para realizar el check in con tiempo, tener en orden el pasaporte y a mano el pasaje; debemos tomar las precauciones necesarias para evitar pasar un mal momento con nuestro equipaje al llegar a destino.

¿Por qué?
Debido a que en el camino, las valijas pueden perderse y terminar en otro lugar, ó lo que es peor pueden sufrir la alteración de su contenido.
En este último caso, es acertado conocer cuales son los cuatro lugares críticos de violación de equipaje en Ezeiza que María Fernanda Villosio expone en la nota "Valijas en peligro camino al avión", para tomar decisiones sobre que llevar o "no" en ellas.

Zona de Riesgo 1: la cinta transportadora del "patio de valijas" donde por el visor de un escáner un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) debería observar el interior para detectar drogas o algún elemento peligroso para el vuelo. En cambio, a veces, un empleado infiel también separa las valijas que contienen elementos de valor –celulares, notebooks– y con una birome rompe el cierre.

Zona de Riesgo 2: Los empleados de la compañía estatal Intercargo sacan el equipaje del escáner y lo cargan en los carritos que lo transportará al avión. Allí, también hay "osados" que rompen las valijas de diferentes maneras: con tajos horizontales ó en ele, la ruptura de cierres o quiebre de candados, usando elementos punzantes: lapiceras, navajas y cutters muy finos escondidos en las billeteras para evadir los controles en el ingreso a la estación aérea.

Zona de Riesgo 3: hay empleados más atléticos que prefieren trepar sobre el montículo de valijas y esconderse debajo de la lona que recubre los costados de los carritos, y actuar en viaje directo al avión.

Zona de Riesgo 4: empieza y termina en la bodega de la nave, donde los empleados inescrupulosos gozan de mayor privacidad para hacer de las suyas. En muchos de los casos, estos supuestos "trabajadores" con solo levantar una valija detectan si hay algo de valor en su interior.


Transcribo las recomendaciones que Encarnación Ezcurra rescata de las experiencias de pasajeros en la nota "Claves para que el equipaje llegue a salvo":
- Por lo que comentamos anteriormente, llevar consigo los objetos de valor.
- Revisar que cada valija esté identificada con el nombre del pasajero al que corresponde. Cuando se viaja en grupo a veces ese detalle parece indistinto, pero en caso de robo o pérdida facilitará el trámite posterior de denuncia y localización el que cada uno responda por su contenido.
- El organismo de control de los aeropuertos, Orsna, aconseja consultar, antes de sellar las valijas con nylon, si la compañía aérea realizará una inspección previa al check-in. En ese caso, la duración del envoltorio será realmente breve.
- Las empresas de asistencia al viajero ofrecen seguros ante pérdida de equipaje, pero es recomendable especificar los tramos que cubre de cada viaje y cómo se debe realizar la denuncia para que tenga validez.
- Hay pasajeros que toman una foto de la valija, con el teléfono por ejemplo, en el momento de despacharla, para luego mostrar exactamente cómo lucía. Ante cualquier inconveniente, hay que tomarse el tiempo para hacer la denuncia. Incluso si no se logra una respuesta concreta, es la única forma de alertar a autoridades, compañías y prestadores, que son los que realmente pueden evitar los robos.
- La rigidez de la valija, un candado o un nylon actúan como disuasivos ante un intento oportunista de extraer algo de valor. Pero el equipaje demasiado asegurado también llama la atención. Y todas las valijas pueden abrirse.
- En el caso de ver la valija abierta o dañada, o descubrir un faltante, asentar la queja antes de salir del aeropuerto, en el mismo hall donde se recogen las valijas. Allí suele haber un mostrador por aerolínea o por grupo de aerolíneas asociadas en una alianza. En algunos casos, allí mismo se ofrece una compensación, en dinero o kit con artículos de higiene. En otros, la compensación se debe tramitar después.


Por último, esperemos que funcione y de se así, llegue pronto al resto de los aeródromos del mundo, el chip RFID (Radio Frequency Identification) que ya llevan los equipajes en el aeropuerto de Heathrow, en Londres como parte de un plan piloto para permitir que los despachos, controles de seguridad y monitoreo se hagan de forma más efectiva y rápida.
Estos chips de radio frecuencia que integran un nuevo sistema de etiquetado, rastrean las valijas en cada etapa de su viaje, para finalmente ser leídos en su destino por una computadora que envía una señal al aeropuerto de partida del bolso, confirmando su llegada y estado.
Además, el sistema envía mensajes de texto telefónico a los pasajeros, para confirmarles que sus valijas llegaron sin problema.
En el caso en que los empleados responsables del manejo del equipaje lleven las maletas a un avión equivocado el sistema acciona una alarma.

Este plan solucionará una parte del problema. En la Argentina, la buena intervención de la justicia, será la que pondrá fin a este bochornoso padecer.

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